La medicina estética es también cosa de hombres. Cada día es mayor la demanda de tratamientos medico-estéticos masculinos para mejorar el aspecto físico o simplemente para sentirse mejor consigo mismo, dejando de lado los prejuicios del pasado.
Actualmente, el 35% de los pacientes son hombres de 30 a 50 años, y en 2013 la demanda de tratamientos de medicina estética para hombres se incrementó un 20% con respecto a años anteriores.
Los hombres buscan procedimientos estéticos poco agresivos, opciones menos invasivas con resultados progresivos, sin prácticamente tiempo de recuperación, que les permite incorporarse de forma inmediata a la vida laboral.

Envejecimiento: la piel masculina envejece por etapas sucesivas y muy repentinas. Este envejecimiento se marca claramente al aparecer arrugas profundas como consecuencia de una importante y rápida pérdida de firmeza y de elasticidad. Los mejores aliados para retrasar este proceso natural del organismo son: Botox, peeling, rellenos faciales, bioestimulación con plasma, etc.

Párpados: el punto más débil del hombre es la zona de los ojos. Es frecuente ver varones con los párpados caídos y bolsas bajo los ojos. La solución más efectiva es la blefaroplastia o cirugía de los párpados. Es un procedimiento sencillo que permite eliminar la grasa y el exceso de piel  de los párpados.

Depilación médica láser: cada día es mayor el número de hombres que recurren a la depilación para eliminar el antiestético exceso de vello en ciertas partes del cuerpo (espalda, glúteos, abdomen o pecho.

Hiperhidrosis: o exceso de sudor se puede corregir mediante la aplicación de la toxina botulínica (botox). Esta toxina bloquea los mensajes procedentes de los nervios parasimpáticos que ordenan a las glándulas sudoríparas producir sudor. Con este procedimiento se logra la normalización del sudor axilar, palmar y plantar con gran eficacia y duración.
Es el mejor tratamiento para la corrección de la sudoración excesiva y devuelve la confianza y tranquilidad que supone controlar situaciones incómodas. El tratamiento habitualmente se repite anualmente.