La radiofrecuencia emite radiaciones electromagnéticas que oscilan simultáneamente en el campo eléctrico y magnético. Es capaz de aplicar una energía selectiva en la dermis profunda y en las capas subdérmicas, sin dañar la epidermis. De esta manera logramos combatir la celulitis y la flacidez. La radiofrecuencia produce un calentamiento profundo que afecta a la piel y tejido graso subcutáneo. Un calentamiento que podríamos decir va de dentro hacia fuera. Dicho calentamiento va a  favorecer el drenaje linfático, un aumento de la circulación sanguínea de la zona, la formación de nuevo colágeno y un rejuvenecimiento en general de la zona tratada.

Se recomienda  6 sesiones semanalmente y 1 al mes de mantenimiento.

En la clínica Lidia Romero todos los tratamientos son personalizados, adaptándose a las necesidades del paciente, siempre con una valoración previa, con el fin de obtener los mejores resultados.